Open post

Un “típico” día de clases

(Que de típico no tiene nada)

Hoy, visité las aulas donde los beneficiarios de Empower Honduras reciben sus clases de inglés y aprovechando la oportunidad me aventuré en probar mi habilidad en speaking con alguno de ellos. ¡Estuvo genial! pero además de darme cuenta que estoy más oxidado que una lata a la intemperie, también hice aprecio de como una lección de inglés puede cambiar los paradigmas en las mentes frescas de un muchacho.

El manejo de un nuevo idioma es solo un hilo del gran tapete colorido que conforma el conocimiento, pero es también la aguja que entreteje algunas hebras para convertirlas en un tapiz cada vez más amplio. Recordemos que somos humanos caracterizados por la insaciable curiosidad, desde muy temprana edad la naturaleza humana nos empuja a preguntar y es normal que con el tiempo desarrollemos el deseo de, algún día, alcanzar un destello de auténtica sabiduría. El Idioma es el camino, no solo para alcanzar más conocimiento sino además, es la ruta de la auto-confirmación de la capacidad personal y es también argumento del potencial humano para llevar el habla a otro estrato de provecho más amplio incluso que la indispensable comunicación.

En el aula de clases, los jóvenes no solo reciben información acumulable, también son guiados en el conocimiento además que se les inculca la exteriorización de valores y virtudes, esto es ciertamente educere (raíz etimológica de educar) que por su significado auténtico y profundo, en verdad encierra la extraordinaria labor que realizan los héroes de Empower Honduras, los teachers, quienes; con su talento; hacen de la clase un espacio conveniente para el aprendizaje y un ambiente muy digno de llevar en los recuerdos de cada uno de los beneficiarios.

Hoy, nuestros jóvenes inician con entusiasmo un proceso que durará para toda la vida; la habilidad de hacer preguntas, sin las fronteras del idioma o la desconfianza de hablar hasta en su propia lengua. Empower Honduras se ocupa de brindarles competencias para comunicar sus ideas en un entorno cada día más desafiante; los teachers enseñan a no callar las dudas, a tocar puertas y alzar juntos la voz; enseñan a mantener un diálogo amable y constante, porque después de todo, siempre la palabra es el voto fuerte para mantener la paz.

Al final de la jornada solo puede agregar que, me he quedado con una gran lección: como civilización, bien podemos susurrar al oído algún poema, capturar la atención con el arte o seducir la mente con una canción, pero de cualquier forma estarán explícitas las palabras para evocar consenso, pedir ayuda o solicitar una acción.

¡Hasta la próxima!

 

Scroll to top